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5 Formas de comprar felicidad

Las mujeres somos expertas en el arte de subirnos el ánimo saliendo de compras. La estrategia no está mal, si logra el objetivo: subirnos el ánimo y darnos aunque sea, un día de felicidad. Pero basta ese día de felicidad para darnos el pie a estar mejor los días siguientes, porque seguro que lo que te causo el bajón fue algo pasajero, algo que no tiene la importancia suficiente como amargarte de por vida ¿verdad?.

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La terapia de las compras consiste en emplear el dinero comprando de manera inteligente. Esto quiere decir que comprarás hoy no te sentirás mal a fin de mes, cuando lleguen las cuentas de tus tarjetas por haberte excedido. Economistas y psicólogos han descubierto que el dinero tiene grandes efectos sobre el estado de ánimo. Y aquí veremos cinco maneras simples para reasignar tu presupuesto otorgándote más felicidad.

Vacaciones: Unas mini vacaciones te pueden ayudar a desestresarte y a levantar el ánimo no sólo en el corto, sino en el largo plazo. Salir de casa, aunque sea un par de días, te ayuda a poner en perspectiva los problemas que te aquejan, ayudándote a ser más feliz. Unas mini vacaciones son mucho más económicas que un spa, y trae más beneficios psicológicos y físicos.

Maquillaje: Los expertos coinciden en que durante las épocas de recesión, aumentan explosivamente las ventas de lápiz labial. Esto es porque un lápiz labial no es algo caro, te lo puedes aplicar a diario, y a diferencia de un vestido chic, te da más satisfacción el poder usarlo a diario, haciendo ver bien. Un pequeño gran lujo que no debes dejar pasar por el lado, para la próxima vez que vayas a la farmacia.

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Dormir bien: Si piensas en invertir en algo para decorar tu casa, piensa en tu dormitorio, ya que dormir bien te da más felicidad. Comprar un nuevo colchón, unas persianas que quiten toda la luz que entra desde la calle, o unas sábanas suavecitas, te ayudará a conciliar un sueño reparador, y por consecuencia, serás mucho más feliz que si compras un sofá para recibir a las visitas, que además te saldrá más costoso.

Gimnasio: Casi todos los que se compran máquinas para hacer ejercicios en casa terminan ocupándolas menos de lo que esperaban. Y esto tiene una explicación que se ha estudiado detenidamente, porque en un gimnasio se desarrolla vida social, ves a la gente que quieres ver, te inspiras y motivas y te exiges al ver a tu entrenador por ahí cerca. A la larga, los resultados son mucho más satisfactorios de lo que pensabas.

Ayudar a otros: Inscribirse en una causa benéfica ayuda a sentirte mejor y a ser partícipe de una causa que te devuelve una sonrisa. Cada mes puedes donar unos cuantos dólares para esa causa que elijas, o invitar a un amigo a almorzar, o a comer un helado, también.

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