5 trucos naturales para tener unos dientes más blancos

Tener unos dientes blancos y bien cuidados, proporciona una sensación de imagen cuidada. Una bonita sonrisa en la que lucir unos dientes perfectos nos provoca mayor confianza en nosotros mismos. Mayor seguridad a la hora de desenvolvernos ya sea en el trabajo como en las relaciones personales. Si queréis saber como conseguirlos, a continuación os […]
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Tener unos dientes blancos y bien cuidados, proporciona una sensación de imagen cuidada. Una bonita sonrisa en la que lucir unos dientes perfectos nos provoca mayor confianza en nosotros mismos. Mayor seguridad a la hora de desenvolvernos ya sea en el trabajo como en las relaciones personales. Si queréis saber como conseguirlos, a continuación os contamos 5 trucos naturales para tener unos dientes más blancos.

No debemos achacar la decoloración de nuestros dientes a una mala higiene bucal, sino al paso de los años. Al igual que en la piel, el envejecimiento nos añade arrugas, manchas y nos modifica nuestro tono cutáneo. Los dientes siguen un proceso similar, apareciendo en ellos una tonalidad amarilla, que insistimos, es producto del envejecimiento.

No obstante, la preocupación que tenemos por vernos bien, por retrasar lo más posible estos signos de envejecimiento, nos lleva a buscar soluciones. El blanqueamiento dental es una de los tratamientos más solicitados en las consultas de los dentistas. Hoy vamos a ver como conseguirlo por medios naturales y muy poco dinero en nuestra casa.

Fresas unos dientes más blancos

Machaca unas fresas y cepilla tus dientes con ella como si fuera una pasta de dientes. Este proceso lo podemos realizar dos veces a la semana. El motivo por el que las fresas nos ayudarán a tener unos dientes más blancos, reside en un ácido, el ácido málico y la combinación de éste con la vitamina C.

El ácido málico ayudará a quitar las manchas en los dientes mientras que la vitamina C, nos protegerá de la placa dental, eliminándola de manera natural. Si queremos tener unos dientes blancos de manera natural, la fresa puede ser uno de nuestros mejores aliados.

El Hilo Dental

Muchas veces es el gran desconocido y sin embargo es un elemento imprescindible en nuestra higiene bucal. El uso del hilo dental es tan importante como un buen cepillado de dientes. El motivo es muy obvio, existen diferentes zonas de difícil acceso para un cepillo de dientes.

Un ejemplo lo tenemos si nuestros dientes están un poco montados o como limpiar bajo las encías, allí donde el cepillo no llega, lo hace el hilo dental.

El hilo dental deberá ser de nylon y lo podemos conseguir en cualquier farmacia y grandes superficies. ¿Cómo debemos actuar con el hilo dental?.

  • Cortamos el hilo con una longitud de unos 45 cms, posteriormente enrollamos la mayoría de éste alrededor del dedo anular, para mayor comodidad. Dejamos unos 3 cm o algo más de hilo libre, para trabajar con el nuestros dientes.
  • Estos 3 cm deberán estar tirantes y sujeto entre el dedo pulga y el índice. Después solo tendremos que introducirlo entre los dientes y deslizarlo, suavemente de arriba hacia abajo.
  • Una vez hemos limpiado el espacio interdental, debemos ocuparnos de las encías. Para hacerlo, enrollamos el hilo en la base del diente, en la parte superior. Ahora sólo tenemos que introducirlo por debajo de la encía. La limpieza por debajo de la encía es la parte más delicada y no debemos forzar el hilo, de lo contrario podemos dañar el tejido gingival.
  • Según vayamos limpiando nuestros dientes, iremos liberando más hilo limpio, enrollado en el dedo anular. Para acabar, sacamos el hilo de la misma manera que lo hemos introducido, siempre con movimientos suaves.

Bicarbonato y limón

Quizás es el truco natural más utilizado y conocido de todos los que vamos a ver. El bicarbonato unido al ácido cítrico del limón elimina el color amarillo de nuestros dientes, es decir, tiene un efecto blanqueador. Podemos leer que tanto el limón como el bicarbonato por separado son unos estupendos blanqueadores naturales. Ahora imaginaros si los juntamos.

Eso sí, no debemos abusar de estos ingredientes ya que el bicarbonato es abrasivo y puede dañar el esmalte natural de nuestros dientes. Disuelve una pequeña cantidad de bicarbonato en el zumo de un limón y aplícalo ayudándote del cepillo de dientes. Con que realicéis esta limpieza una vez a la semana será suficiente.

Verduras y Frutas

Todos hemos oído más de una vez lo buenas que son las manzanas o el apio para los dientes. Es verdad, muchas verduras y frutas pueden limpiar nuestro esmalte dental de manera natural. Manzana, zanahora o apio son las que podemos utilizar con mayor frecuencia, ya que son las que mejores resultados nos ofrecen.

Su forma de empleo es simplemente masticando estas verduras o frutas de manera natural. Al masticar, arrastramos tanto los restos de comida que se hayan quedado interdentalmente como evitamos la formación de placa bacteriana. Su textura limpiará los dientes, mientras que los ácidos se encargarán de eliminar la placa. El resultado será unos dientes más limpios, blancos y sin manchas.

Aceite como enjuague bucal

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Si queremos tener unos dientes más limpios y sanos, debemos utilizar colutorios o enjuagues bucales. A continuación veremos como la naturaleza nos proporciona un enjuague bucal muy efectivo y eficaz. El aceite como enjuague, ha sido la forma natural que culturas como los Indios han utilizado de generación en generación.

Si queremos ver sus efectos, debemos utilizarlo de manera correcta y para eso:

  • Coger una cucharada de aceite y lo introducimos en la boca, distribuyéndolo por todo su interior durante unos 15 ó 20 minutos.
  • Transcurrido este tiempo, lo escupiremos y enjuagaremos la boca con agua.
  • Por último beberemos un par de vasos de agua y listo.

El aceite no tiene porqué ser de oliva, sirve cualquier tipo de aceite.

Consejos para unos dientes más blancos

En este punto, vamos a daros unos consejos o recomendaciones para mantener los dientes más limpios y blancos. Entre ellos:

Cuándo debemos limpiar nuestros dientes

Muchos tenemos la costumbre de terminar de comer y rápidamente, ir al aseo para lavarnos los dientes, pues esta práctica tan extendida es un error.

Después de comer, deja transcurrir al menos 1 hora antes de cepillar los dientes. El motivo es muy simple, si los limpiamos nada más terminar de comer, el esmalte de nuestros dientes estará más blando. Esto se debe a la ingesta de comida caliente o bebida. Esperaremos una hora para que el esmalte pueda recuperar su dureza natural.

Alimentos que ayudan a tener los dientes más blancos

Siempre hemos oído decir que la naturaleza es muy sabia, y es verdad. Ya sea por su alto contenido en fibra que aporta textura o por sus propiedades, existen alimentos que nos ayudará a mantener nuestros dientes más blancos.

Alimentos que los protege generando una película sobre el esmalte que impedirá que éstos adquieran manchas o ese desagradable color amarillo. Estos alimentos milagro, que no deben faltar en tu dieta son:

  • Zanahorias
  • Espinaca
  • Apio
  • Peras
  • Manzanas
  • Limón
  • Naranja
  • Pepinos
  • Judías verdes
  • Coliflor

Ahora no tenemos excusas, si seguimos estos trucos y consejos, nuestros dientes se irán viendo poco a poco más blancos. Si además dejamos de tomar café, bebidas carbonatadas o dejamos de fumar, el resultado será más rápido y con mejores resultados.

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