Consejos útiles para usar la plancha del pelo sin dañar el cabello

Aunque plancharse el cabello con el fin de alisarlo se convierte en una tarea cotidiana propia del día a día en muchas mujeres, la realidad es que hacerlo de forma excesiva, o incluso muy a menudo (de manera regular en el tiempo), puede ser una técnica para alisar el pelo no tan adecuada, ya que […]

Aunque plancharse el cabello con el fin de alisarlo se convierte en una tarea cotidiana propia del día a día en muchas mujeres, la realidad es que hacerlo de forma excesiva, o incluso muy a menudo (de manera regular en el tiempo), puede ser una técnica para alisar el pelo no tan adecuada, ya que puede afectar a la salud capilar. ¿Cuáles son, entonces, sus efectos en el cabello y qué hacer para utilizarla de forma segura?.

Consejos útiles para la plancha del pelo

No hay duda que la llegada al mercado de las planchas del pelo se han convertido en una herramienta tremendamente potente para modelar y moldear el cabello, siendo especialmente útil para aquellas mujeres que suelen tener el pelo rizado u ondulado, ya que es una opción excelente -y sencilla- a la hora de alisarlo fácilmente y en apenas unos pocos minutos.

Pero cuando se utiliza con frecuencia y sin las debidas precauciones puede causar daño en el pelo, y en ocasiones, esos daños pueden incluso tornarse irreparables. Y no solo para el cabello en sí mismo, sino sobre todo también para el propio cuero cabelludo.

Como probablemente sepas, nuestro cabello está formado por distintas capas, de manera que la cutícula destaca por ser la parte más visible. Es aquí donde actúan la mayor parte de los tratamientos que se aplican sobre el cabello. En condiciones más o menos normales, la estructura presente en el cabello es helicoidal. Sin embargo, con la aplicación de calor se modifica esta estructura, provocando que se vuelva lineal.

Como consecuencia del uso excesivo e intensivo, el resultado es diferente al que se espera, puesto que aumenta la sequedad del cabello, algo que puede ocurrir también no solo con la propia plancha del pelo, sino también con el secador. ¿El motivo? La eliminación de la humedad natural del pelo, debido a la acción del calor, que elimina la capa protectora presente en el cabello, la cual favorece su hidratación natural.

También es posible que el pelo hierva. Es decir, que se produzcan determinadas quemaduras tanto en el pelo como en el cuero cabelludo, lo que a su vez acaba por favorecer la rotura del pelo como consecuencia del exceso de calor al que ha sido sometido.

Consejos para planchar el pelo adecuadamente

Cómo plancharte el pelo correctamente para no dañarlo

Existen una serie de consejos básicos que pueden ser de utilidad a la hora de evitar algunos errores que pueden acabar con la salud del cabello, haciendo que se reseque, se quede sin brillo, y además se rompa con mayor facilidad.

1. Evita temperaturas muy elevadas

No hay nada peor para el cabello que aplicarle constantemente y de forma regular en el tiempo un calor excesivo, ya que lo dañan. ¿La mejor solución? Tratar de escoger una plancha del pelo que permita seleccionar la temperatura. O que, al menos, tengamos la seguridad de que nunca va a alcanzar temperaturas tan altas.

Las planchas de cerámica, por ejemplo, son una buenísima opción para evitar este tipo de problemas.

2. Utiliza un protector térmico adecuado

Utilizar un protector térmico es fundamental, y no solo es útil cuando vayas a utilizar la plancha del pelo; también es imprescindible cuando uses cualquier otra herramienta en la que se aplique calor directamente sobre el cabello, como es el caso del rizador, el secador de pelo o el cepillo alisador.

Incluso aunque únicamente te vayas a alisar el flequillo o retocarte las puntas: es importantísimo usar un protector térmico, que protegerá el pelo de las altas temperaturas.

3. Evita los usos excesivos e intensivos

Además de evitar las elevadas temperaturas, también es importantísimo reducir al máximo el uso de la plancha del pelo, y esto significa no utilizarla diariamente o varios días a la semana. Lo mejor, por tanto, es tratar de usarla únicamente cuando sea estrictamente necesario.

Por ejemplo, cuando vayas a una fiesta, a una boda o a un evento especial.

También te puede interesar