Doble limpieza facial

Seguro que más de una vez habéis visto en las redes sociales a personas, sobre todo de origen asiático, con la piel como si de porcelana se tratase, suaves y con una luminosidad que deslumbra. ¿Cuántas veces nos hemos imagina con esa piel y cuántas veces hemos pensado "¿cómo lo harán?"?, la realidad es que […]

Seguro que más de una vez habéis visto en las redes sociales a personas, sobre todo de origen asiático, con la piel como si de porcelana se tratase, suaves y con una luminosidad que deslumbra.

¿Cuántas veces nos hemos imagina con esa piel y cuántas veces hemos pensado «¿cómo lo harán?»?, la realidad es que aunque parezca algo a lo que no vamos a poder llegar nunca, estamos muy equivocados, ya que es algo mucho más sencillo de lo que parece y por supuesto, es algo que está a nuestro alcance, más cerca de lo que imaginamos.

Ya lo dijeron hace tiempo, en la limpieza de la piel está el quid de la cuestión para poder lucir siempre con un aspecto radiante y una piel sana y llena de vida.

En este artículo vamos a hablar sobre la doble limpieza, es decir, sobre como vamos a cambiar nuestro hábito de limpieza donde solo usábamos un producto, para ahora usar más de uno y que estos se complementen para conseguir una piel única.

Pero antes de empezar, voy a dejaros por aquí este artículo donde vais a poder encontrar los mejores productos de limpieza facial del mercado: Mejores limpiadores faciales.

Doble limpieza facial

El enorme deseo de tener una piel preciosa

Desde hace cientos de años en la vida del ser humano siempre ha estado presente ese deseo de verse bien físicamente y desde entonces se han venido usando productos para cuidar de la piel o simplemente para vernos atractivos.

En aquellos tiempos se empezaron a usar de forma particular, cada persona en su casa, sustancias naturales que encontraban en su entornos, como por ejemplo, barro, sales minerales, flores, frutas, extractos de plantas, etc. Mezclaban todas estas sustancias hasta crear con ellas productos que luego ponían en su piel y de esta manera realizaban sus rutinas de belleza. Si lo que buscáis es seguir limpiando vuestra piel con productos completamente naturales, esté artículo os encantará, vais a encontrar las mejores formas para ello: 5 formas naturales de limpiarte la cara.

Hoy en día no nos diferencia nada, tan solo la forma de hacer los productos, ya que (aunque hay personas que lo hacen en casa, siendo cosmética casera) los productos los compramos ya preparados y lo único que debemos hacer es aplicarlos directamente en la piel, pero el deseo de vernos bien, es exactamente el mismo que el de hace cientos de años.

Os voy a dejar por aquí un enlace sobre como hacer un limpiador casero para todos aquellos a los que os interese la cosmética casera: ¿Cómo hacer un limpiador facial casero?

¿Qué es la doble limpieza facial?

Ya sabemos que para conseguir una piel radiante y llena de luz, además de sana lo fundamental es una buena limpieza facial, no solo para eliminar el maquillaje, si no para eliminar y retirar de la piel toda aquella suciedad, sudor y partículas que han ido obstruyendo los poros del rostro. Por lo tanto, limpiar el rostro no es solo cuando estemos maquillados, si no que debemos hacerlo a diario.

El origen de esta rutina proviene de rituales de belleza asiáticos como ya hemos visto al principio, consiste en usar dos productos en vez de uno solo para limpiar la piel.

La manera general que dicen que debe hacerse, es usando como primer paso un limpiador de base acuosa (por ejemplo el agua micelar, aunque hay muchos más) para retirar todo el maquillaje y la suciedad de la capa superficial de la piel y toda aquella que sea capaz de retirar.

Acto seguido, como segundo paso vamos a usar otro limpiador más tipo gel, de los que necesitamos aclararnos el rostro con agua para terminar, así estaremos completando la rutina y realizando una limpieza profunda de la dermis, lo que nos dará unos resultados maravillosos.

¿Qué beneficios tiene realizar una doble limpieza facial?

Después de ver le resultado en la piel de las personas que la llevan a cabo a diario, no creo que haga falta decir mucho más, pero los beneficios son infinitos, ya que con ella estamos realizando una limpieza profunda de nuestra piel y eso nunca puede ser nada malo, al contrario, todo será bueno. Mantener la piel libre de residuos, sudor, partículas contaminantes, etc es la clave para tener siempre un aspecto joven y bonito.

Gracias a esta limpieza podremos eliminar de nuestra vida, esos momentos en la mañana cuando al mirarnos al espejo vemos un rostro apagado y sin vida, ya que conseguiremos tener cada día una piel llena de luz y vitalidad.

Además también estaremos combatiendo el exceso de grasa, y por lo tanto todo lo que ello conlleva, espinillas, puntos negros, acné, exceso de brillos, etc.

Y por último, aunque no menos importante, con la doble limpieza conseguiremos dejar la piel mucho más preparada para todos aquellos productos que apliquemos posteriormente en nuestra dermis, de esta manera penetrarán mejor y los resultados serán mucho más notables y fantásticos.

¿Quién debe llevar a cabo la doble limpieza?

Las personas con la piel seca o sensible tienden a pensar que la doble limpieza no sería buena idea para tratar su piel, puesto que puede llegar a hacerles daño, por el simple hecho de contener más de un producto, es decir, que se trata de una técnica un poco fuerte.

Pero sin embargo, esto no es cierto, ya que los expertos recomiendan esta limpieza a todas las pieles sin importar nada más, tan solo que cada persona elija los productos que vaya a usar acorde a las necesidades de su piel.

Por lo tanto, es muy importante que tengamos claro que por el simple hecho de tener dos pasos o dos productos, no la convierte en una rutina más agresiva, al contrario, es más respetuosa con la piel debido a que elimina más eficazmente todos la suciedad de ésta.

En ningún caso está contraindicada, lo único que debemos recordar siempre, es que los cosméticos que vayan a formar parte de ella, deben ser los adecuados para nuestra piel.

No pasa nada, si alguna vez no tenemos tiempo y en vez de llevar esta a cabo, limpiamos nuestra piel con un solo limpiador, aunque no es lo recomendable, no pasa nada si esto solo ocurre alguna vez.

Entre hombres y mujeres no hay grandes diferencias en cuanto a la piel, al menos ninguna que haga que deban usar productos diferentes o muy diferentes, no obstante en el mercado podemos encontrar productos diferentes destinados a cada género, por esta razón os voy a dejar por aquí un enlace a los mejores limpiadores para hombres, aunque sin ninguna duda pueden usar cualquier otro aunque se recomiende para uso femenino: Mejores limpiadores faciales para hombres.

¿Quién debe llevar a cabo la doble limpieza?

¿Cuándo es el mejor momento para realizarla?

El mejor momento siempre es muy relativo, ya que cada persona es un mundo y cada uno tiene sus horarios, pero es cierto que la mayoría de las personas que la añaden a su vida coinciden en hacerlo por la noche, cuando llegamos a casa o justo antes de irnos a dormir, así retiran todo su maquillaje y dejan la piel completamente lista para descansar, es cierto que es un momento genial y que no debemos cambiarlo, pero sin embargo lo ideal es hacerlo dos veces al día, en este artículo os explico detalladamente el porqué debemos hacerlo así: ¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?

Lo más recomendado es realizar esta rutina tanto por la mañana como por la noche, ya que ¿no os habéis levantado más de una vez y habéis visto vuestra piel con brillos y sensación de grasa en la piel?, esto es algo completamente normal y es debido a la regeneración de nuestra piel durante la noche.

Por lo tanto, por la mañana sería maravilloso que realizáramos nuestra rutina de doble limpieza facial y así le daríamos un buen respiro de frescor a nuestra dermis y por la noche, por supuesto que es muy importante, ya que así dejaremos la piel lista para descansar.

Siempre que estemos cansados o no tengamos tiempo, debemos pensar que esta rutina solo nos llevará unos minutos (no más de 5) y que nuestra piel nos lo agradecerá no solo un día, si no siempre. Así que debemos intentar encontrar siempre momentos para cuidar de nosotros y de nuestra piel, nos sentiremos mejor tanto físicamente como interiormente.

Si tengo la piel grasa, ¿también tengo que usar aceite en esta rutina?

Es cierto que en uno de los pasos de la doble limpieza se recomienda el uso de aceite, para eliminar la suciedad y sobre todo el maquillaje si lo hay, pero no se especifica exactamente si las personas con la piel grasa pueden usarlo, aún así con el simple hecho de imaginarlo ya nos echa hacia atrás, «verter aceite sobre una piel grasa».

Aunque parezca una locura, si se usa bien, no va a provocar un empeoramiento de los síntomas de esta piel, es decir, no va a acentuar más los puntos negros, el acné ni el exceso de sebo en la piel.

El aceite es un producto que a diferencia de los demás, penetra mucho mejor en la piel y entra de forma más efectiva en los poros, desobstruyéndolos. Si no limpiáramos de forma profunda los poros, es cuando tendrían lugar los puntos negros.

Es cierto que siempre tenemos que buscar la mejor opción para nosotros y elegir aquel aceite que más se adecue a nuestra piel.

Si el aceite es de coco (o cualquier otro) lo ideal es verterlo primero en nuestras manos y frotarlas un poco para así calentarlo y que el impacto con la piel sea mejor. Cuando lo tengamos en el rostro, vamos a masajear, y pasarlo por los labios y ojos (si estamos maquillados, esta es la mejor opción ya que el aceite es el mejor aliado para eliminar todo el maquillaje de forma efectiva, incluso los waterproof)

Cuando terminemos con la limpieza de aceite, es imprescindible que aclaremos nuestro rostro con abundante agua, así estaremos eliminando todos los restos de aceite y en el caso de las pieles grasas, se debe usar un jabón neutro además de agua, así nos aseguraremos de que no queda en nuestra dermis ni un solo resquicio del aceite.

Por este motivo, nunca debemos cerrarle las puertas al aceite, ya que es un producto con infinitas propiedades para nuestra piel, y con cuidado y conocimiento, lo podemos usar todos.

¿Qué diferencias hay en los tipos de pieles?

Cada tipo de piel es un mundo y cada una de ellas tienen sus propias necesidades, por lo tanto conocer la nuestra es fundamental para poder elegir de forma correcta todos los cosméticos y tratamientos que queramos poner en nuestro rostro.

¿Cuántas veces nos ha pasado el ver a una amiga usar un producto y que su rostro cambié por completo convirtiéndose en una piel radiante, querer usarlo nosotros para obtener el mismo resultado y sin embargo obtenemos lo contrario o vemos que nada tiene que ver nuestro rostro con el de nuestra amiga?

Cuando nos pasa esto, nos agobiamos y nos damos por vencidos, pero sin embargo, ¿nos hemos parado a pensar si realmente nuestra piel es igual a la de nuestra amiga? ¿y si ese producto era el adecuado para nuestra piel?

Muchas veces se nos olvida escuchar a nuestra piel y por lo tanto luego nos pasa factura, por esto mismo vamos a hablar en este artículo sobre como debemos escuchar a nuestra piel y además conoceremos cual es nuestro tipo de dermis antes de pasar a los pasos de la doble limpieza facial.

Lo primero que vamos a hacer es hablar un poco sobre los diferentes tipos de pieles que hay, es importante que para conseguir saber la vuestra, escojáis un ratito del día en el que os dediquéis a analizar vuestro rostro parte a parte, será muy sencillo rápido.

  • Piel grasa

La piel grasa es de las más conocidas de todas, y además una de las más fáciles de identificar puesto que sus peculiaridades son muy notables.

Lo primero que nos tiene que hacer pensar que estamos frente a una piel grasa es su exceso de sebo, lo cual conlleva a las demás imperfecciones, como son los puntos negros, el exceso de brillo, al acné, la textura untuosa, los poros visibles, etc.

No nos debemos agobiar si tenemos esta dermis, ya que la doble limpieza nos permitirá tenerla tan controlada que nos devolverá un rostro radiante.

  • Piel seca

La piel seca es otra de las más escuchadas, además al igual que la anterior es muy sencilla su identificación, ya que sus características también son muy peculiares.

Para saber si tenemos la dermis seca, lo primero que nos debe llamar la atención es la falta de hidratación, si nuestro rostro tiene un aspecto apagado, sin luz, ya demás a veces sufrimos de picores, descamaciones, rojeces, etc, es muy probable que estemos antes un piel seca.

Tener la piel seca no implica el no poder realizar la doble limpieza facial, como ya os he dicho antes esta técnica está recomendada para todas las pieles y en esta especialmente notaremos mucho el cambio de aspecto.

  • Piel mixta

La mixta es la más difícil de identificar, por el simple hecho de tener las peculiaridades de las dos pieles anteriores fusionadas en un solo rostro. Se trata de la piel más común de todas, es decir la más repartida por toda la población.

Sabemos que nuestra piel es mixta cuando vemos que nuestra piel no es uniforme, es decir que tenemos varias zonas delimitadas por las diferentes peculiaridades. De manera general, las dermis mixtas se dividen en dos zonas, la zona T que constituye la frente, nariz y barbilla con las características de la piel grasa, mientras que el resto del rostro es más bien seco. Aún así podemos encontrar otras zonas diferentes.

La doble limpieza facial se convertirá en la gran aliada de las personas con la piel mixta.

  • Piel sensible

La dermis sensible es una piel muy peculiar, ya que no solo tiene imperfecciones físicas, si no que debemos tener más cuidado ya que también provoca problemas más graves, como por ejemplo enfermedades de la piel.

Cuando tenemos una piel sensible es muy sencillo saberlo, ya que habremos sufrido alguna vez problemas tipo irritaciones, alergias, reacciones, picores, rojeces, etc. A veces, problemas más graves como rosácea, piel atópica, psoriasis, etc.

La doble limpieza facial es muy buen remedio para conseguir un rostro más saludable y lleno de vida, ya que la limpieza es la base de toda piel sana.

  • Piel normal

Las personas con la piel normal son los más afortunados, por el simple hecho de que se trata de una piel sin imperfecciones, pero desafortunadamente es la menos común de todas, es decir, una minoría de la población tiene está piel.

Las principales características de la piel normal son el perfecto equilibrio de esta, el color rosado, su textura sedosa y la luminosidad de la dermis.

El problema de esta piel es que inevitablemente a veces tendemos a pensar que como es una piel «perfecta«, no necesita cuidados y por lo tanto la doble limpieza no es algo que tenga que ver con ella. Sin embargo, la doble limpieza es genial para esta piel, por el mismo motivo que con todas las anteriores, si no cuidamos de la piel, esta con el tiempo puede cambiar y si esto pasara, perderíamos una piel maravillosa como es la normal para adoptar cualquiera de las anteriores.

Estos son los diferentes tipos de pieles que podemos encontrar, como habéis visto cada uno de ellos tienen sus propias características y peculiaridades y que por lo tanto es imprescindible partir de la base sabiendo cual es nuestra piel, para que así los tratamientos sean los adecuados para nosotros y los resultados sean los esperados.

Además también hemos visto que la doble limpieza es apta para todos los tipos de pieles, y que por lo tanto no os podéis perder los pasos que debemos seguir para realizarla independientemente de que tipo de dermis tengamos.

Si tenéis dudas sobre las necesidades básicas de la piel, en este artículo podréis resolver todas vuestras dudas: Necesidades básicas de cuidado de la piel.

Tipo de piel

Pasos para realizar de forma correcta la doble limpieza facial

Después de ver todo lo relacionado con esta maravillosa técnica, por fin ha llegado el momento de hablar plenamente de como debemos hacer una doble limpieza correctamente para aprovechar todos sus recursos y todo lo que nos ofrece al completo.

Para que se pueda entender todo, vamos a dividir la rutina en los dos pasos que debemos seguir, de ahí su nombre «doble limpieza». Siempre que os hable de un producto, me estaré refiriendo a aquel producto que mejor de adecue a vosotros, es decir, aquel que os haga sentir cómodos, que os guste y sobre todo que sea adecuado para vuestro tipo de piel.

Si pensáis o no estáis seguros que si estáis cometiendo algún error al limpiar vuestro rostro, antes de seguir con los pasos os recomiendo que le echéis un vistazo a los errores más comunes que solemos cometer y así saldréis de dudas: 15 errores que estás cometiendo al lavarte la cara.

Primer paso

El primer paso siempre será usar un producto de base oleosa, de esta manera estaremos eliminando todas aquellas partículas que se quedan atrapadas en nuestro rostro, así como remover y eliminar el maquillaje (si lo hubiere), además también eliminará la grasa que se haya ido ido acumulando durante el transcurso del día.

Como ya hemos hablado más arriba, el aceite es ideal para este primer paso, y aunque las personas con la piel grasa o mixta lo tengan mentalmente «prohibido«, la realidad es que en ningún caso tiene porque irles mal si eligen es adecuado para ellos.

Es muy importante que no cambiemos en el primer paso el formato del producto, ya que lo que diferencia a un limpiador de base oleosa de los demás es su capacidad para penetrar en los poros y su gran arrastre de la suciedad. Además también son ideales porque ablandan las capas superiores de la dermis y así eliminan toda la piel muerta que se acumula aquí favoreciendo en gran parte a la renovación de la misma.

Segundo paso

Después de haber limpiado nuestro rostro previamente con el cosmético de base oleosa, es el momento de pasar al segundo paso, y en este usaremos un producto de base acuosa, como por ejemplo la famosa agua micelar o otros tantos.

Con este paso nos estamos asegurando de retirar todas las impurezas que no son exceso de grasa, como por ejemplo las partículas contaminantes que se han ido acumulando en nuestro rostro durante todo el día, además también ayudará a controlar la producción de sebo en nuestra dermis y ofrecerán propiedades astringentes.

Debemos tener claro una cosa, muchas personas piensan que para que estos productos sean buenos tienen que soltar mucha espuma, pero la realidad es que no es así, no es necesario que haga mucha espuma para que realice una buena función de controlar la acidez de la piel.

Algunas personas en este paso, añaden en sus rutinas los dispositivos electrónicos de limpieza, pero debemos tener claro que no se pueden usar por más de tres minutos, ya que podrían llegar a dañar la piel.

Este producto debemos aclararlo con abundante agua para poder finalizar.

Tercer paso: opcional

En muchas ocasiones habréis oído hablar del tercer paso en la doble limpieza facial, y es que desde hace un tiempo se lleva hablando de que a esta técnica le falta por especificar que para culminar del todo una limpieza y dejar la piel completamente preparada, necesitamos un tónico con último paso.

Es cierto que a veces no se añade porque no es en sí un producto de limpieza, no necesita aclaración con agua ni nada por el estilo, pero sin duda es crucial para conseguir una piel bonita y sana, ya que se encarga de purificar y cerrar los poros, dejando a la piel completamente preparada para los posteriores cosméticos.

En definitiva

Para terminar, me gustaría daros un consejo, la doble limpieza es maravillosa y con ella conseguimos una piel de ensueño, pero sin lugar a dudas, el cariño y la dedicación que le pongamos también juega un papel importante, por lo que os recomiendo transformar este momento (de limpieza facial) es un momento para nosotros mismos, es decir, para dedicarnos y disfrutar.

Para ello, lo ideal es ir aplicando los cosméticos en masajes, ya sean circulares o como más cómodos nos sintamos, pero la piel también necesita mimos, y si de todas formas tenemos que limpiar nuestra piel, ¿por qué no hacerlo de forma que nos resulte lo más placentero posible?

Así estaremos ganando por doble, tanto físicamente con nuestra dermis, como interiormente con nuestra paz y tranquilidad.

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