Riesgos y consecuencias del alisado permanente

Desde su llegada no hay duda que se convirtió en una auténtica revolución; y hoy en día ha pasado a ser una técnica o método imprescindible para la mayoría de las mujeres, quienes tienden a utilizarlo con cierta regularidad. Ideal para mujeres con el pelo rizado o rebelde. Efectivamente, te estamos hablando del alisado. Y […]

Desde su llegada no hay duda que se convirtió en una auténtica revolución; y hoy en día ha pasado a ser una técnica o método imprescindible para la mayoría de las mujeres, quienes tienden a utilizarlo con cierta regularidad. Ideal para mujeres con el pelo rizado o rebelde. Efectivamente, te estamos hablando del alisado. Y cuando hablamos de alisado, también lo hacemos de otra de las técnicas más revolucionarias de los últimos años: el conocido como alisado permanente (como podría ser el caso del alisado de keratina). Sin embargo, ¿sabías que su uso regular puede tener algunos riesgos para la salud del cabello?. Te descubrimos por qué no deberías abusar de ella, en especial si lo que deseas es cuidar tu pelo, evitando por tanto algunas de sus consecuencias más indeseables.

Principales riesgos del alisado permanente

Caída del cabello

Quizá no te preocupe tanto, evidentemente si no es una caída muy evidente, pero lo cierto es que deberías pensar más allá de la propia apariencia del cabello. Después de todo, la caída del cabello podría ser una señal clara de deterioro de su salud.

De hecho, la caída del cabello es considerada como uno de los efectos secundarios más comunes en el alisado permanente del cabello. ¿El motivo? El uso excesivo de productos químicos nocivos, lo que puede hacer que los folículos pilosos acaben por debilitarse y desprenderse de sus raíces. ¿El resultado? Termina por provocar su caída.

Además, sobre todo si te aplicas el alisado cada cierto tiempo, a medida que pasan los meses los mechones de cabello pueden igualmente perder su fuerza natural, empezando a romperse con una mayor facilidad.

Mareos, ojos llorosos y dolorosas erupciones cutáneas

Habitualmente, en los tratamientos utilizados comúnmente para el alisado del cabello, suelen contener productos químicos agresivos que pueden causar náuseas y mareos. Además, es posible sentir una sensación de ardor cerca de los ojos, e incluso picazón en la zona de la laringe.

Como cabría esperar, tanto el cuero cabelludo como el cabello en sí mismo son los principales perjudicados o afectados por este tratamiento.

Debemos tener en cuenta que la piel, aunque no lo creas, es uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo, y es muy propenso a la hora de sufrir daños. Puesto que se supone que los químicos presentes en el tratamiento no deben nunca tocar la piel, sino únicamente el cabello, el contacto accidental con ésta puede causar erupciones o ampollas en aquellas zonas que han entrado en contacto con él: no solo el cuero cabelludo, sino también la cara e incluso el cuello.

Uno de los principales “culpables” lo encontramos en su composición, dado que muchos de estos tratamientos suelen utilizar un compuesto conocido con el nombre de formaldehído, el cual hace que la capa de la epidermis se torne gruesa, con una incómoda picazón, y además se torne roja.

Consecuencias del alisado del cabello

Afecta a la textura natural del cabello

En el tratamiento de alisado permanente, los aminoácidos y los enlaces presentes en los mechones del cabello tienden a romperse y a volverse a unir, lo que les proporciona de forma temporal una nueva estructura.

Por tanto, el cabello acaba por perder su textura natural. Y este problema es mayor a medida que tendamos a aplicarnos el tratamiento con cierta regularidad. Así, cuantas más veces te apliques el alisado permanente, más afectará a la textura natural del pelo.

Exceso de sequedad

El alisado permanente, como por ejemplo podría ser el caso de la queratina, tiende a facilitar el manejo de los rizos más salvajes, especialmente durante los primeros meses. Sin embargo, después de algunos lavados puede ocasionar la aparición de una sequedad extrema.

Además, las distintas toxinas y productos químicos que tienden a alterar la estructura natural de los mechones del cabello también pueden dañarlos desde la raíz hasta las puntas. De hecho, otra de las causas habituales de sequedad lo encontramos en el hecho de que los productos químicos terminen por filtrarse al cuero cabelludo, lo que hace que su superficie se vuelva escamosa.

Por otro lado, los distintos sedimentos que permanecen en los mechones del cabello pueden ocasionar que se vuelvan quebradizos. De ahí que sea esencial engrasar el cabello con cierta frecuencia para prevenir la sequedad al máximo.

¡Caspa!

Se trata seguramente de uno de los problemas estéticos más incómodos. Y, en definitiva, uno de los peores problemas para la salud de nuestro cabello. Es más, ¿sabías que la caspa puede ser la precursora de otros problemas capilares, incluyendo la inflamación del cuero cabelludo?.

Como te hemos comentado, los productos químicos que encontramos en la mayoría de tratamientos de alisado se acumulan como sedimentos en el cuerpo cabelludo. Luego, actúan como un catalizador en la producción de escamas de caspa, causando exceso de grasa, la caída del cabello y una incómoda y molesta picazón.

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